
Alimentación del perro en invierno: su plato también nota el cambio de estación
Con el frío cambian los paseos, las horas de sofá y hasta dónde duerme tu perro. Y con todo eso cambia también lo que necesita comer. No hay una regla única para todos: depende de su edad, de su tamaño y, sobre todo, de cómo es su día a día en invierno.
Te contamos qué mirar para ajustar la alimentación del perro en invierno sin pasarte y sin quedarte corto.
¿Mi perro tiene que comer más en invierno?
La respuesta corta: depende de cuánto se mueva y de dónde pase el día.
- Si vive dentro de casa y pasea menos porque hace frío o anochece antes, gasta menos energía. Darle más comida solo por ser invierno suele acabar en unos kilos de más.
- Si pasa muchas horas fuera, en un patio o en el campo, su cuerpo gasta más en mantenerse caliente y puede necesitar algo más de energía.
- Si es cachorro, mayor o muy pequeño, nota más el frío y conviene vigilarlo de cerca.
Lo más fiable es pesarlo de vez en cuando y fijarte en su figura: si notas las costillas al pasar la mano sin verlas, va bien. Ante cualquier duda sobre cantidades, tu veterinario es quien mejor conoce a tu perro.
El agua, también en invierno
En verano nadie se olvida del cuenco de agua, pero en invierno es fácil descuidarlo. Con la calefacción el ambiente de casa se reseca, y el perro sigue necesitando beber igual. Cambia el agua cada día y, si el cuenco está fuera, compruébalo por las mañanas por si se ha quedado helado.
¿La comida fría o caliente?
Ni recién sacada de la nevera ni caliente: a temperatura ambiente es como mejor la toma. Si le das comida húmeda que guardas en la nevera, sácala un rato antes. Y si el comedero está en el patio, mejor ponérselo dentro o a cubierto cuando hace mucho frío.
Dónde come y dónde duerme
En invierno el sitio importa tanto como el plato. Un perro que pasa frío por la noche gasta más energía en calentarse, así que dónde duerme cuenta tanto como lo que come.
- Si duerme dentro, mejor en un sitio sin corrientes, lejos de la puerta de la calle y sin pegarlo al radiador.
- Si duerme fuera, necesita una caseta resguardada del viento y de la lluvia, levantada del suelo y con una cama que no se empape.
- Los perros mayores, los de pelo corto y los pequeños lo pasan peor: para ellos, mejor dormir dentro de casa en las noches de helada.
Y una idea sencilla: pon el comedero en un sitio tranquilo y a cubierto, donde coma a gusto sin prisas ni frío.
Paseos más cortos, más juego en casa
Cuando el frío o la lluvia recortan los paseos, la comida no es lo único que hay que ajustar. Unos minutos de juego en casa o de olfateo, escondiendo parte de su ración en un juguete, le ayudan a gastar energía y a no aburrirse. Así es más fácil que mantenga su peso sin tener que quitarle comida.
Premios, sobras y las fiestas que vienen
En invierno pasamos más tiempo en casa y caen más premios entre horas. Cuéntalos como parte de su comida del día y elige snacks pensados para perros.
Con la Navidad cerca, ojo con las sobras: el chocolate y el turrón son peligrosos para perros y gatos, y los huesos cocinados o la comida muy grasa tampoco les sientan bien.
Si quieres cambiarle el pienso, sin prisas
A veces el invierno es buen momento para replantearse el pienso, por ejemplo porque el perro se ha hecho mayor o porque pasa más tiempo en casa. Un cambio de golpe le puede sentar mal al estómago, así que lo normal es hacerlo poco a poco, mezclando cada día un poco más del nuevo con el de siempre.
En la sección de mascotas trabajamos con piensos y comida húmeda de marcas de gama alta, y te ayudamos a elegir según su edad, su tamaño y su actividad.
Charla sobre la alimentación del perro en ViveVerde Aranjuez
Si el tema te interesa, el viernes 13 de noviembre, a las 17:30, hacemos en la tienda una charla sobre la alimentación del perro. La da Antonio y la entrada es gratuita, pero hay que apuntarse: puedes hacerlo en este formulario o preguntarnos en la tienda.
Y cualquier otro día, pásate por ViveVerde Aranjuez con tus dudas: el equipo de mascotas te ayuda a elegir su pienso de invierno y a encontrar ropa y cama de abrigo si es de los que pasan frío.




