Plantas de interior en invierno: seis que aguantan la calefacción y además decoran

Dentro de casa el problema del invierno no es el frío, es lo seco. En cuanto se enciende la calefacción el ambiente cambia y las plantas lo acusan antes que nosotros: puntas marrones y hojas mustias sin motivo aparente. A eso se suman los días cortos, con menos luz en cada rincón que en septiembre.

Pero hay plantas que soportan bien un interior con calefacción y que, colocadas donde toca y con el macetero adecuado, decoran más que cualquier adorno de temporada. Estas son seis, con su sitio y su recipiente.

En invierno el enemigo de una planta de interior no es el frío de la calle, es el aire seco del radiador.

1. Lengua de tigre, para el rincón estrecho

Es la más agradecida con el aire seco: sus hojas gruesas guardan agua y no se despeinan aunque el ambiente esté cargado. Aguanta luz media y olvidos.

Decora porque crece a lo alto y no a lo ancho: resuelve huecos donde no cabe un mueble, al lado de una estantería o detrás de una butaca. Va perfecta en macetero cilíndrico alto de cerámica mate, que prolonga la línea de las hojas.

plantas de interior en invierno
Plantas de interior que aguantan la calefacción.

2. Zamioculca, la que aguanta el pasillo sin ventana

Hoja brillante y carnosa, con un porte tan perfecto que parece de plástico. Tolera muy poca luz, que en enero es lo que hay en pasillos y recibidores, y prefiere el olvido antes que el exceso de riego.

Es la planta de mesa de entrada: la ves al abrir la puerta y llena sin estorbar. Con un macetero claro, liso y de boca ancha el contraste con el verde oscuro funciona solo; si el recibidor es estrecho, mejor bajo que alto.

3. Aspidistra, la de las casas frías de verdad

La planta de las casas de antes, y hay un motivo: soporta rincones oscuros, temperaturas bajas y descuidos que se llevarían a cualquier otra. Si tienes una habitación que apenas se calienta, es la candidata.

Su hoja ancha hace volumen a media altura, así que llena el hueco entre el suelo y la primera estantería, donde quedan los vacíos raros de un salón. Queda bien en cesta de fibra natural con plato debajo: el mimbre suaviza una hoja muy rotunda.

4. Potos, para la estantería alta y lejos del radiador

Crece en guía y cae. En invierno te interesa arriba por una razón práctica: en una estantería alta está lejos del chorro directo del radiador, que es lo que de verdad la quema.

Es la planta que rompe las líneas rectas de los muebles. Ponla en el estante más alto de una librería o en un macetero colgante de cerámica, y deja que la guía caiga por un lado solo, que se ve más natural. Si tienes perro o gato, pregúntanos antes: no todas conviven bien con ellos y en tienda te decimos cuáles sí.

5. Kentia, cuando lo que falta en el salón es un mueble

La palmera de interior más habitual y la que más cambia una estancia, porque ocupa como un mueble y no pesa como un mueble. Tolera la luz filtrada y solo pide no estar en una corriente ni pegada a la fuente de calor.

Su sitio es la esquina del salón o el lado de un sillón de lectura. Pide cesta grande de fibra o macetero de barro, siempre con plato, y mide antes el alto libre: su gracia es que la hoja se abra sin tocar el techo.

6. Árbol de jade, el pequeño formato para la repisa con luz

Suculenta de hoja redonda y tronco leñoso, con porte de bonsái sin el trabajo de un bonsái. El aire seco le viene bien y pasa el mes con muy poquita agua.

Funciona en pequeño: repisa, mesa auxiliar, escritorio. En macetero de cerámica mate o barro, con la tierra rematada con grava clara, parece otra planta.

El radiador está debajo de la ventana, y ahí está el conflicto

En casi todas las casas el mejor sitio de luz es el peor sitio de aire: la ventana, con el radiador debajo. Ahí la planta recibe aire caliente y seco cada vez que arranca la calefacción, y no hay riego que compense eso. La solución es moverla unos centímetros, no de habitación.

  • Súbela: una mesa auxiliar o un taburete la sacan de la corriente y la dejan a la altura de la vista, donde mejor luce.
  • Muévela al lateral: a un lado de la ventana sigue recibiendo luz y no tiene el radiador de frente.
  • Cuélgala o pásala al estante de al lado, si es de guía como el potos.

Las plantas de interior en invierno se riegan menos, y agrupar ayuda

El error de estos meses no es la calefacción, es seguir regando como en septiembre. La planta crece menos y la tierra tarda más en secarse, así que se riega cuando el sustrato está seco por dentro, no por costumbre semanal. Mete el dedo en la tierra y decide con eso.

Y hay un gesto que es cuidado y decoración a la vez: agrupa de tres en tres, con alturas distintas y muy juntas. Un grupo luce mucho más que tres tiestos repartidos por la casa, y entre ellas se hacen compañía frente al aire seco. Con los platos sobre una bandeja, el rincón queda recogido.

maceteros de interior
El macetero cambia la planta más que la planta misma.

Pásate por ViveVerde Aranjuez y te decimos cuál va en tu casa

Elegir plantas de interior en invierno es leer el sitio: cuánta luz entra en enero, por dónde sale el aire caliente y cuánto vas a acordarte de regar. En la tienda las tienes delante y las puedes comparar, con los maceteros y las cestas al lado, en la sección de decoración.

Ven con una foto del rincón y la medida del hueco, y nuestro equipo te ayuda a acertar con la planta, el tamaño y el recipiente. Estamos a la entrada de Aranjuez, con la jardinería, la decoración y las mascotas juntas. Te esperamos en ViveVerde Aranjuez.