Plantar rosales a raíz desnuda: el momento es ahora, con el frío

Si quieres rosas en tu jardín la próxima primavera, la decisión no se toma en mayo, cuando las ves en flor: se toma en otoño e invierno. Los rosales a raíz desnuda se plantan con la planta en reposo, desde que cae la hoja hasta antes de que empiece a brotar, y ese parón es lo que les deja echar raíz sin prisas.

Un rosal a raíz desnuda es exactamente lo que parece: la planta sin maceta y sin cepellón, con las raíces al aire y protegidas para el viaje. Solo se encuentra en estos meses, y bien plantado suele arrancar con más fuerza que uno comprado en flor, porque llega a la primavera con la raíz ya asentada en tu tierra.

Antes de ponerte, tres cosas que conviene tener claras:

  • Dónde va a ir y cuántas horas de sol directo le llegan.
  • Si es para parterre, para trepar por un muro o para una maceta grande.
  • Si en ese sitio se queda el agua estancada cuando llueve.

Con eso resuelto, estos son los pasos, por orden.

Un rosal se planta dormido. Lo que haces con él en otoño es lo que ves florecer en primavera.

1. Cuándo plantarlos: con la planta en reposo y el suelo trabajable

La ventana va del otoño al final del invierno, mientras el rosal está sin hoja. El otoño tiene ventaja: la tierra aún guarda algo de calor y suele llegar lluvia, y con eso la raíz empieza a moverse antes de los fríos fuertes.

Solo hay dos momentos en los que conviene esperar unos días: con la tierra helada y con la tierra tan empapada que se pega a la pala. Plantar en barro compacta el hoyo y deja la raíz sin aire, y la ventana es lo bastante larga como para no tener que forzarlo.

2. Elige el sitio antes que la variedad

El rosal quiere sol, y en Aranjuez lo tiene de sobra. Lo que más agradece es sol directo buena parte del día y un sitio donde corra el aire, porque las hojas que se secan pronto después de regar o de llover enferman menos.

Piensa también en su tamaño de adulto. Un rosal arbustivo, uno trepador y uno para maceta no piden el mismo espacio, y colocarlo pegado a otras plantas o a una pared sin ventilación es buscarle problemas. Si dudas entre dos rincones, quédate con el más soleado y el más ventilado.

3. Prepara las raíces antes de meterlas en tierra

Cuando te lleves el rosal a casa, lo ideal es plantarlo ese mismo día o al siguiente. Si tienes que esperar, guárdalo con las raíces tapadas y húmedas, en un sitio fresco y a la sombra, nunca al aire ni al sol. Una raíz que se seca no se recupera.

Justo antes de plantar, déjalo unas horas con las raíces metidas en un cubo de agua para que se hidraten bien. Después, recorta con unas tijeras limpias las puntas de raíz que estén rotas o dañadas, sin quitar más de lo necesario. Una raíz sana y con los cortes limpios se pone a trabajar antes.

4. El hoyo, amplio, y el injerto a la altura justa

Abre un hoyo bastante más ancho y más profundo de lo que ocupan las raíces, y suelta bien la tierra del fondo y de los lados. Lo que buscas es que la raíz nueva encuentre alrededor un suelo blando por el que salir. Si tu tierra es pesada o muy pobre, mézclala con materia orgánica bien descompuesta antes de devolverla al hoyo.

Haz un pequeño montículo de tierra en el fondo y apoya el rosal encima, con las raíces repartidas hacia abajo como si fueran los radios de un paraguas. La zona del injerto, ese engrosamiento donde nacen los tallos, debe quedar a ras del suelo, ni muy enterrada ni al aire. Rellena poco a poco y aprieta suave con las manos para que no queden huecos.

5. Riego de asiento y acolchado

Con el hoyo tapado, riega en abundancia aunque el día esté gris. Ese primer riego sirve para asentar la tierra y eliminar las bolsas de aire alrededor de la raíz, que son las que la secan. Si la tierra baja, añade un poco más y vuelve a regar.

Después, arrima un poco de tierra o de acolchado alrededor de la base para proteger el injerto de las heladas del invierno. En primavera, cuando empiece a brotar, retiras ese montoncito y el rosal queda listo para crecer. Durante el invierno, con la lluvia que caiga suele bastar; lo que no le conviene es el encharcamiento.

6. La poda de plantación y el primer año

Al plantarlo se hace una poda corta de los tallos, dejando pocas yemas en cada uno. Parece mucho y no lo es: equilibra lo que hay arriba con la raíz que tiene y le obliga a sacar brotes fuertes desde abajo. Si nunca lo has hecho, cada tipo de rosal tiene su manera y conviene preguntar.

El primer año el rosal está sobre todo haciendo raíz, así que la prioridad es que no le falte agua cuando llegue el calor, con riegos espaciados y profundos mejor que un poco cada día. Así la raíz baja a buscar humedad y aguanta mejor su primer verano.


Pásate y lo elegimos con tu jardín en la cabeza

La temporada de rosales a raíz desnuda es corta y ahora es cuando merece la pena decidirlo con calma. En ViveVerde Aranjuez puedes ver los rosales de temporada y contarnos dónde los quieres poner: el sol que le da a ese rincón, el espacio que tienes y si lo quieres para parterre, para trepar o para maceta.

Te ayudamos a elegir el tipo que encaja con tu sitio y te explicamos los pasos con el rosal delante: cómo hidratar las raíces, a qué altura va el injerto y cómo hacer la primera poda. Estamos en la entrada de Aranjuez y el asesoramiento es parte de lo que hacemos, así que ven con tus dudas y, si puedes, con una foto del sitio.