Con la llegada del Otoño la temperatura empieza a bajar y hay que dar por terminada temporada de baño. Una vez terminada ésta, toca cerrar la piscina y prepararla para que pueda pasar correctamente el invierno.

Nos referimos a invernaje como el proceso de preparación de nuestras instalaciones y la aplicación de ciertos productos químicos al agua, con el fin de mantener en buen estado el agua de nuestra  piscina y reducir los costes de mantenimiento y la puesta en marcha para la próxima temporada. Mediante este proceso obtendremos las siguientes ventajas: mantener nuestras instalaciones en óptimo estado y evitar un despilfarro de un bien escaso como el agua.

Es importante recordar que las piscinas descubiertas  deben permanecer llenas de agua durante el invierno, pues una piscina vacía puede ser el origen de diversos problemas. Si nuestra piscina está llena, el agua contrarresta la presión que la tierra ejerce sobre las paredes del vaso piscina, evitando así la aparición de deformaciones y/o grietas en las paredes. Asimismo, la piscina estará más protegida de las inclemencias del tiempo y la caída de objetos.

Se debe iniciar el Invernaje de la piscina cuando la temperatura del agua baje de los 15ºC.

Hay dos opciones de Invernaje para la piscina:

  • El invernaje activo, es decir, se pone en funcionamiento la bomba de la piscina entre 2 y 4 horas, preferentemente por la noche y al alba, en las horas más frías. Esta técnica queda reservada a las regiones con invierno no demasiado riguroso.
  • El invernaje pasivo, que consiste en poner la piscina en reposo, bajando el nivel del agua de la piscina (10 cm por debajo de las boquillas de impulsión) y purgando el material (bomba, filtro). De este modo, las heladas no podrán provocar daños.

Las principales ventajas del Invernaje son:

  • Ahorro económico. Hibernar es muy sencillo y tremendamente rentable.
  • Reaprovechamiento de los recursos.
  • Nuestras instalaciones se mantendrán en óptimas condiciones.
  • Buen aspecto de nuestra piscina durante todo el año.
  • Facilidad de puesta en marcha de la piscina en primavera.
  • Control de la salud del agua de la piscina.

 

Algunos consejos para preparar tu piscina para el Invierno:

  • Antes del invernaje, limpia bien tu piscina.
  • Haz un lavado y enjuague del filtro de arena.
  • Si tienes un filtro de diatomeas, es el momento de desmontarlo totalmente para limpiarlo.
  • Analizar el agua y ajustar el pH entre 7,2-7,6.
  • Realizar una cloración de choque. Hay que dejar el agua perfectamente desinfectada antes de añadir el producto invernador.
  • Dejar en funcionamiento el filtro.
  • Al día siguiente añadir el producto invernador. Hay que mantener el filtro en funcionamiento para asegurar una perfecta distribución del mismo en el agua.
  • Volver a medir el nivel de pH y ajustarlo si fuera necesario.
  • Si se dispone de cualquier equipo de tratamiento o dosificación automático (electrólisis salina, dosificador pH, etc.) hay que apagarlos.
  • Si se dispone de limpiafondos automático hay que retirarlo del agua.
  • Si tenemos un cobertor es recomendable cubrir la piscina para evitar la acumulación de hojas y suciedad.
  • Hay que recordar que el producto invernador debe aplicarse dos veces, la primera al iniciar el proceso y la segunda a mitad de la temporada invernal en enero o febrero. No obstante hay productos que tienen dosificadores automáticos y que evitan esta segunda aplicación.
  • Utiliza un producto que evite la proliferación de algas y facilite la puesta en marcha de la piscina en la primavera.
  • Coloca flotadores de invernaje en la piscina, así como en tus skimmers, para que el hielo no deteriore la estructura de la piscina.
  • Finalmente, no vacíes completamente tu piscina ya que la estructura de la piscina podría sufrir daños irremediables.

Pregunta por nuestro servicio de Diseño, Construcción y Rehabilitación de Piscinas.