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Con las vacaciones a la vuelta de la esquina para los escolares y la llegada del calor aumentan las ganas de ir a la piscina o al mar para darse un baño refrescante. Sin embargo la sal marina y las piscinas tratadas con cloro amenazan con irritar la piel sobre todo para las personas que sufren dermatitis atópica.

Pero que es la dermatitis atópica, se trata de una enfermedad de la piel que sufren sobre todo los bebés y los niños que presentan una extremada sensibilidad en su epidermis. A las personas con esta enfermedad les aparecen unos sarpullidos rosáceos cuando entran en contacto con determinados tejidos o productos.

En los últimos años este tipo de afección se ha multiplicado de forma considerable, aunque los expertos piensan que se trata de una inmadurez en el desarrollo del sistema inmunitario hay muchos casos que vienen marcados por la herencia genética.

 

La piscina no representa un problema para la dermatitis atópica

La piscina no debe representar un problema para las personas con dermatitis atópica ya que si bien se suelen utilizar elementos químicos y otras sustancias, como el cloro para mantener el agua limpia y bien desinfectada y puede afectar a la piel y a las dermatitis más severas siempre existen otros productos para tratar el agua que son menos agresivos con las pieles sensibles.

No obstante después de cada baño en la piscina se recomienda darse una buena ducha para eliminar cualquier resto químico y de inmediato aplicarse una crema hidratante para contrarrestar los efectos negativos de los productos químicos sobre la piel.

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Tratamientos sin cloro

Para los casos de dermatitis más agudos y siempre que se trate de una piscina privada, se puede optar por otros tratamientos del agua mucho menos agresivos para la piel.

Uno de estos tratamientos es el Oxígeno Activo en distintas presentaciones, polvo, tabletas, pastillas, etc. Como ejemplo estos productos de Quimicamp.

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