La planta del ajo necesita cuidados mínimos y tiene numerosas propiedades culinarias

El ajo, originario de Asia pero cultivado en todo el mundo, es considerada una de las plantas medicinales más usadas en la historia de la humanidad gracias a sus numerosas propiedades terapéuticas, sobra destacar sus características culinarias. ¡Anímate y planta ajos en huerto urbano!

La planta del ajo no requiere de cuidados muy rigurosos, será suficiente con tener en cuenta algunas de sus necesidades más específicas. Aunque el ajo crece mejor en ambientes cálidos, soporta bien cualquier tipo de temperatura. Deberás saber que si cultivas ajos en climas más fríos, su sabor será más picante.

La planta del ajo requiere una buena base de sustrato rica en humus y su riego debe ser moderado y espaciado, los encharcamientos no son buenos para sus raíces. Sin embargo, es una planta que no suele presentar problemas de plagas o ataques de parásitos, la razón es que el ajo es un poderoso insecticida.
Es recomendable no plantar ajos en la misma tierra donde anteriormente cultivaste ajos, cebollas o cualquier especie de la familia de las liliáceas. La mejor tierra para plantar ajos es la posterior al cultivo de cereales, patatas, lechugas o pimientos.

Para sembrar ajo en un huerto urbano, lo primero que debemos hacer es elegir los dientes de ajo más preciosos que veamos, debemos procurar que nuestros dientes de ajo no tengan defectos en su forma y color. Una vez escogidos nuestros dientes de ajo preferidos, bastará con enterrarlos hasta la mitad o dos tercios del mismo, con la punta hacia el cielo y la parte planta (¿) enterrada. Deberemos dejar un espacio mínimo de 10 cm de distancia entre el ajo y cualquier otra planta. Si miramos a la luna, el mejor ciclo lunar para cultivar el ajo es en luna menguante.

Si vives en una zona húmeda, deberás plantarlo entre los meses de enero y marzo, y si has decidido cultivarlo en una maceta, ésta debe tener capacidad de al menos 3 litros.
Recuerda que al ajo le encanta el sol, no le gusta el exceso de agua y siempre deberás cortar sus flores para que tu planta concentre sus energías en el crecimiento de los dientes de ajo.